Mosquitos:
Al contrario que el año pasado en el Grand Palladium en el que no nos picó ningún mosquito aquí sí que lo hicieron, no de manera excesiva pero si que se dejaban notar por lo que tuvimos que hacer buen uso del bote de Relec extrafuerte y del aparato que funciona por ultrasonidos adquirido en el Coronel Tapioca para que la cosa no fuera a mayores.
Donde más mosquitos suele haber es en las zonas más verdes por lo que si podéis evitar de noche estar mucho tiempo por los jardines mejor. Otro sitio donde también solía haber alguno que otro era en los ascensores y en la luz de la terraza pero vamos, nada exagerado que sea motivo para asustarse.
Tal vez el clima lluvioso de los primeros días y las tormentas que cayeron intermitentemente el resto hicieran mas propicia la llegada de los mosquitos.

Para concluir el tema mosquitos decir que para la habitación tampoco usábamos ningún aparato. Manteníamos la habitación durante el día fresquita, creando un hábitat poco favorable para su supervivencia (prefieren el calorcito) y el par de ellos que encontramos los matamos con la zapatilla y listo.
De compras:
Este año al no tener El Cortecito al lado pocas eran las alternativas que nos quedaban para comprar algún regalo:
- Las tiendas del hotel: Es la opción menos recomendable pues tienen todas un precio prohibitivo.
- Punta Blanca: Es una plaza artesanal con puestos en los que se puede encontrar cosas de todo tipo como cuadros, ron, collares, pulseras, etc ... la cual se encuentra justo a la salida del hotel.
- Coger un Taxi e ir hasta El Cortecito: La opción más recomendable si no fuera porque el Taxi viene costando alrededor de 30 dollares ida y vuelta.
Como no teníamos en mente comprar nada no fuimos ni a Punta Blanca ni a El Cortecito pero si hubieramos tenido que elegir alguna opción hubieramos elegido la primera básicamente por la comodidad, ya que Punta Blanca está prácticamente al lado del hotel no teniendo uno que gastarse 30 dollares en el taxi para encontrar unos precios prácticamente iguales.
¿ Dollares ? ¿ Euros ? ¿ Pesos ?
Aquí cada uno os contará su experiencia, por eso esto es lo que nosotros haremos. Tras mucho leer, releer y pensar qué hacer a la hora de pagar allí, nosotros decidimos llevar todo el dinero cambiado en dollares desde España.

Allí podréis pagar tanto con dollares, euros o pesos dominicanos, aunque pagar con euros no es muy recomendable ya que en muchos lados equiparan el euro al dollar y obviamente, salimos perdiendo.
Por eso nosotros escogimos el dollar para pagarlo todo y olvidarnos de problemas.
Para cambiar el dinero podéis hacerlo aquí en las casas de cambio o en el mismo banco. Nosotros lo pedimos en el banco y en un par de días estaban.
Pedid si os acordáis billetes pequeños, ya que son aquellos con los que os vais a manejar. En caso de no llevar dinero cambiado de casa podéis hacerlo en el aeropuerto, en el propio hotel o bien en alguna de las numerosas casas de cambio que hay en Punta Cana, aunque lo más cómodo bajo nuestro punto de vista es llevarlo ya preparado todo antes de salir de viaje.
El pago con tarjeta es admitido en bastantes mas sitios de los que uno se puede imaginar y al contrario de lo que la gente piensa el cambio que te aplican es bastante favorable alzándose como una magnífica alternativa para aquellos que no quieran llevar dinero en efectivo.
Check out:
Y ya para terminar de hablar de nuestras maravillosas vacaciones comentaremos dos últimos temas, el check-out o salida del hotel y el vuelo de vuelta a casa el cual salía a las 20:10 .
El check-out se tiene que hacer antes de las 12:00 del día en el que te marches, teniendo que dejar en recepción las tarjetas de la habitación y las tarjetas de las toallas. En caso de no entregar alguna de las tarjetas habrá que pagar un dinero ( he buscado el importe por varios sitios pero no lo encuentro, si algún día lo consigo lo actualizaré ) así que guardadlas bien no se os vayan a extraviar.
Para los que vuelan de noche existe lo que se conoce como late check-out, servicio mediante el cual el hotel te deja estar en la habitación hasta las 18:00 de la tarde en vez de hasta las 12:00 y el cual tiene un coste de 40 dollares.
Nosotros cogimos este servicio para así aprovechar la playa hasta última hora, comer, ducharnos tranquilos, vestirnos y bajarnos a tomar nuestro último cóctel en el lobby bar. Para hacerlo con ir la noche de antes con las tarjetas de la habitación para que te las programen es suficiente.
Quien no quiera hacer uso de este servicio decir que el hotel ofrece lo que se conoce como "habitación de cortesía" o lo que es lo mismo, te da la posibilidad de ducharte y cambiarte en los vestuarios que hay en la primera planta.
Ya en la rececepción decir que el check out al contrario que en el Grand Palladium fue de lo más agradable interesándose todo el equipo de recepción por como lo habíamos pasado y despidiéndose efusivamente de nosotros a la vez que aprovechaban para desearnos un buen viaje.
Las maletas hasta que pasa el autobús os las pueden tener guardadas los maleteros. Nosotros como las bajamos directamente desde la habitación estuvimos todo el rato con ellas. No obstante si alguien no quiere "cargar" con ellas decir que podéis llamar por teléfono para que os las pasen a recoger sin coste adicional alguno.
Y esperando a que el autobús de Travelplan hiciera su aparición en el hotel y sin ninguna gana de marcharnos, cosa que ya era inevitable, nos tomamos nuestro último cóctel en el lobby del hotel.

Vuelo de vuelta:
El autobús tras media hora de retraso por fin llegaba al hotel a las 16:40. Una vez arriba última mirada para deleitarnos con el maravilloso lugar en el que habíamos pasado unas vacaciones de ensueño. En esta ocasión sí que iba bastante más gente del Majestic en el autobús, haciendo incluso dos paradas para recoger a más personas, una en el Grand Paradise y otra en el Barceló Premium.

Al aeropuerto tardamos media hora en llegar más o menos y al igual que el año pasado la cola que teníamos delante era considerable con la diferencia de que esta vez no éramos los últimos sino que llegaría bastante más gente detrás de nosotros.
Viendo que aún nos quedaba bastante tiempo de espera aprovechamos para embalar las maletas. En caso de que se quiera pagar en dollares son 6. Por el contrario y si se paga en Euros decir que son 5. La verdad que deja bastante que desear el embalado con respecto al del aeropuerto de Barajas, pero siempre mejor algo que nada.
Tras esperar un buen rato y no sin ver antes como mucha gente era colada por personal del aeropuerto a los cuales daban una propina, pagamos los 20 dollares de tasas de salida y entregamos los papeles que habíamos rellenado en el avión. Quien los haya perdido que no se ponga nervioso pues en el aeropuerto te los vuelven a dar.

"Por fin" estábamos ante el mostrador de facturación listos para pesar las maletas, las cuales al igual que en la ida no se pasaban ningún kilo lo permitido. Tras ésto nos fuimos a embarcar. Decir que vimos a bastante gente que tuvo que pagar por sobrepeso, por lo que ojito, ya que cada kilo de más son 11 dollares.

Ya en la sala de embarque te esperan las dominicanas con las que te hiciste el primer día la foto para comprarla en caso de que te guste. Dentro, tienes también algunas tiendas y un par de sitios de comida, uno de pizzas y otro de hamburguesas de nombre Wendy y en el que nosotros aprovechamos para tomar algo.

Un menú consistente en una bebida, patatas fritas y una hamburguesa de pollo nos valió 8 dollares siendo su relación calidad-precio muy buena.

Tras abrirse las puertas de embarque en nada estábamos ante el avión, el mismo que para la ida, un boeing 767 - 300, poco a poco y por desgracia el sueño tocaba a su fin. Ya en el avión y pensando en las 8 horas que nos quedaban de vuelo nos dimos cuenta de que los asientos que nos habían dado se correspondían con los de salidad de emergencia, increible pero cierto, nos habían dado las salidas de emergencia sin haberlo pedido. Os podéis imaginar la cara que se nos quedó,este viaje sin lugar a dudas era el NUESTRO.
Del vuelo poco decir que no se sepa. En esta ocasión nos pusieron de películas " Atrapado en un pirado" y "Superagente 86" . La comida al igual que en la ida, ni bien ni mal, simplemente correcta. De cenar nos dieron pasta con pollo, una mini-ensalada, pan y un bollito de chocolate y de beber agua o refrescos. Después también podías tomar café o té. Además de cenar nos dieron un desayuno consistente en una magdalena, un croissant relleno de jamón y un zumo para beber.
La vuelta a pesar de tardar menos que para la ida y de que nos habían dado los asientos en salida de emergencia nos resultó bastante más larga y pesada. Entre las pocas ganas que teníamos de llegar a casa, el dejar atrás esa estupenda playita,volver al día a día, etc ... se nos hizo pesadísimo pero bueno ,solo era un hasta luego a República Dominicana, un país que engancha con facilidad, tranquilo, seguro y con una gente encantadora; al cual estoy seguro de que volveremos y que siempre nos enseñará algo mas bonito, sorprendente e interesante que la anterior vez. Un hasta luego a República Dominicana y un bienvenido de nuevo a la rutina.






