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Punta Cana 2008

Cena en el Gazebo del Majestic Colonial

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Una vez que por fin habíamos contratado el viaje aún quedaba una tarea pendiente por hacer: buscar la manera de sorprender a mi niña y hacerla sentir como una reina.

Poco a poco empecé a darle vueltas a la cabeza hasta que finalmente me decanté por hacer uso de uno los servicios que ofrece este magnífico hotel, una cena romántica en el gazebo de bodas, lo cual se podría convertir en el complemento ideal para hacer de éste un viaje perfecto.

Vista nocturna del Gazebo

Pocos, por no decir ninguno son los comentarios que había leído sobre este tipo de cenas en Internet por lo que decidí ponerme manos a la obra e investigar para que todo saliese a pedir de boca.

Lo primero que hice fue escribir al hotel para informarme. Utilicé la dirección de contacto que aparece en la página web del hotel y de ahí me remitieron a la siguiente dirección Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla por lo que si queréis ahorraros el primer paso escribid directamente a esta segunda dirección.

Lo primero que les pregunté fue por la disponibilidad ( yo quería la cena para la última noche que íbamos a pasar en el hotel ) y por los menús. Me respondieron diciendo que no habría ningún problema para el día que yo quería y a la vez aprovecharon para pasarme en formato word los distintos menús entre los cuales uno puede elegir y que son los siguientes:

Opción 1
Coctel de camarones
Dorado con chips de plátano
Hamburguesa de Langosta
Piña Majestic

Opción 2
Rosas de salmón marinado con salsa pesto y crocantes
Tempura de camarones con salsa de jengibre y cilantro
Chateaubriand con papas Maxine y salsa bernesa
Fondue de chocolate y coulis de maracuyá

Opción 3
Ensalada cesar con langosta
Mero horneado en papillote con tomate agridulce
Mar & Tierra (langosta & Sirloin Steak) con guarnición de la temporada
Dulce Alaska

Tras mucho pensar al final me decanté por el menú número 2 no sin antes preguntar si se podían hacer distintas combinaciones entre los diferentes menús. Me dijeron que sin ningún problema se podían hacer combinaciones y que además todos los menús incluían vino, champagne y cualquier otra bebida que deseáramos tomar, pero como el menú me gustaba y no veía nada que cambiar finalmente no lo hice.

Una vez decidido el menú escribí a la relaciones públicas para que me dejará todo reservado la cual me confirmó todo diciéndome que lo único que tenía que hacer además de esperar a que llegara el momento era ir la mañana de la cena a su mesa para firmar la reserva. A su vez me informó de que tendríamos un camarero privado y todo el lugar adornado floralmente y con velas.

Parecía mentira pero tras 10 días en República Dominicana estábamos ante nuestra última cena en el paraíso, las cosas buenas se pasan rápido pero por suerte aún quedaba disfrutar de una de las noches más preciosas de mi vida.

La cena la teníamos reservada para las 20:30 y entre que ese día habíamos aprovechado hasta última hora en la piscina del hotel y que las mujeres tardan una eternidad en arreglarse veía que no llegábamos pero sí, por fin salíamos a las 20:25 de la habitación rumbo a nuestra última cena en el Buffet Supreme o eso al menos era lo que una persona creía. Al llegar al Buffet Supreme aproveché para decirle que si quería que nos pasásemos por la zona de tiendas del hotel que habían puesto un mercadillo y que por ser la última noche le compraba lo que quisiera. Poco me hizo falta para convencerla por lo que pusimos rumbo a la zona de tiendas no sin antes pararnos ante el pasillo del Gazebo el cual estaba iluminado con velas y antorchas dejando entrever al fondo una mesa esperando para dos personas.

Gazebo preparado para la cena

Medio en broma, medio en serio le dije que hoy era ella la que iba a cenar ahí y que no me preguntara ni como ni porque, que simplemente disfrutara del momento. Al principio y como era de esperar no se lo creía pero a medida que nos íbamos acercando por el pasillo entre velas y antorchas bajo ese maravilloso cielo lleno de estrellas que Punta Cana nos ofrece la posibilidad de contemplar y que saludaba al camarero la cosa empezaba a cambiar.

Nuestra mesa

Tras atravesar un suelo lleno de pétalos de rosas rojas y blancas tomamos asiento a la vez que aprovechamos para pellizcarnos para comprobar si era real lo que estábamos viviendo. Tanto la mesa como el lugar estaban decorados de 10, todo absolutamente impecable. con velas y pétalos de rosas por todos los sitios y un ramo de rosas rojas y otro de rosas blancas los cuales fueron a parar los dos a manos de la señorita. Acomodados en las sillas nuestro camarero se presentó con el nombre de Manolín y nos dijo que esta noche sería nuestro camarero y que estaba para servirnos y que cualquier cosa que quisiéramos se la pidiéramos. Aprovechando que aún estábamos en otro mundo nos sirvió champagne y agua y se fue a traernos un poco de pan hasta que llegara el primer plato.

Nuestra mesa

Nuestra mesa

Nuestra mesa

Por fin estábamos solos en ese lugar de ensueño, soñando despiertos, disfrutando de la cual sería nuestra última noche de este año en el Majestic Colonial sueño el cual se vería interrumpido por la llegada de Manolín con los panes. Acto seguido a dejarnos los panes sobre la mesa y llenarnos las copas de agua y champagne se marchó a por el entrante, rosas de salmón marinado con salsa pesto y crocantes.

Entre pan y pan que por cierto estaban recién horneados y ante la mirada de los curiosos que se paraban por los pasillos a mirar que estaba pasando en el gazebo llegó Manolín con el entrante. La presentación del plato era perfecta, al igual que la cantidad y la calidad de los alimentos utilizados. Estaba todo estupendo.

Tras terminarnos el entrante Manolín el cual durante toda la cena estuvo en segundo plano sin agobiarnos en ningún momento pasó a retirarnos los platos e ir a por el primero, Tempura de camarones con salsa de jengibre y cilantro, plato el cual estuvo genial tanto de presentación, como de calidad, como de cantidad al igual que había ocurrido con el entrante.

Tempura de camarones con salsa de jengibre y cilantro

Sin darnos cuenta habíamos llegado a la mitad de la cena pero aún quedaban por llegar el segundo plato y el postre. Tras retirarnos el primer plato y preguntarnos Manolín como queríamos el Chateaubriand de hecho otra vez volvíamos a estar solos. Cada minuto que estábamos sentados en esa mesa mas a gusto estábamos, como un rey y una reina sentados en su trono, reinado el cual se vería interrumpido por la llegada del segundo plato, Chateaubriand con papas Maxine y salsa bernesa, plato sencillamente delicioso.
Chateaubriand con papas Maxine y salsa bernesa

Tras este segundo plato estábamos realmente llenos pero aún quedaba el postre por lo que había que conseguir hacer un hueco para poder disfrutar de ello. Una vez terminado el segundo plato nuestro camarero se fue a por el postre, fondue de chocolate y coulis de maracuyá. Decir que tenía otro concepto de founde pero tanto por la presentación como por el sabor el postre acabó encantándonos.

Fondue de chocolate y coulis de maracuyá

Poco a poco y tras dos horas de cena el sueño llegaba a su fin. Aprovechamos para tomarnos la última copa de champagne mientras dábamos un último vistazo a ese maravilloso sitio en el que habíamos pasado la noche. Nos echamos unas fotos con el camarero el cual se había comportado genial durante toda la cena, le dimos una propina de 5 euros por ello, nos despedimos y nos marchamos rumbo al lobby-bar a tomarnos nuestro cóctel de despedida a través del pasillo de velas y antorchas no sin antes echar una última mirada atrás.

Camino hacia el lobby - bar

Ya en el lobby-bar pedimos nuestra cóctel de despedida el cual solo te preparan la última noche y nos lo llevamos para la habitación.

Cocktails de despedida

Al llegar a la habitación algo no cuadraba, estaba todo demasiado oscuro, no como lo habíamos dejado nosotros y cual fue nuestra sorpresa al encender la luz que nos habían llenado la bañera de hidromasaje de espuma y pétalos de rosas blancas y rojas y que nos habían hecho en la cama dos enormes cisnes con toallas también adornados con más pétalos.

Habitación decorada

Cama decorada

Fue todo un sorpresón para los dos pues de esto no me habían informado a la hora de reservar la cena y decir que estaba todo realmente precioso, siendo esto el colofón final a una noche de cuento.

Bañera de hidromasaje adornada para la ocasión

Cisnes hechos con toallas

El precio por el que nos salió la cena fue de 150 dollares y os aseguro que merece y mucho la pena. Ver la cara de tu novia ante una situación así no tiene precio. Decir también que se puede contratar música saxo en vivo (45 Minutos) , el cual tiene un precio de 250 dollares aunque no os lo aconsejo pues el gazebo está relativamente cerca de donde se pone la orquesta y el pianista todas las noches y se escucha todo estupendamente por lo que me alegro de no haberlo contratado.

Para concluir decir que también se pueden contratar los siguientes servicios si se quiere sorprender a la pareja:

- Noche de luna Llena: Mesa privada para dos en la playa en la cual se recomienda ir con ropa blanca y descalzos. 75 US$ PP

- Tu y yo: Cena romántica en las tres carabelas con espectacular vista al mar y a la piscina. 60 US$ PP

- Dulce Amanecer: Cena romántica, botella de cava y desayuno en la habitación. 95 US$ PP

- Punta Cana a la Luz de la luna: cena romántica en la terraza de la suite ocean front con jacuzzi oval para dos, botella de cava y noche en la misma suite. 300 US$ PP

Excursión Altos de Chavón - Catalinita - Saona, con Capitán Gringo:

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Hacer una excursión a la Isla Saona es, o debería ser, sinónimo tal cual señalábamos el año pasado de hacerla con el Capitán Gringo. Para quien no sepa quien es Gringo, decir que es el dueño, por así llamarlo, de una empresa “ Coligrin Tours ” que organiza excursiones. En concreto oferta dos:

· Catalinita, saona y río Chavón: la que nosotros hicimos este año en primer lugar y que en breve pasaremos a describir.

· Saona (canto de la playa) : Esta es la que nosotros hicimos el año pasado y de la cual podéis leer el comentario AQUÍ y que volvimos a repetir este año pudiendo encontrar las nuevas impresiones AQUÍ

Sobre escoger una u otra, ya queda al gusto de cada uno, yo habiendo hecho las dos ... no me consigo decantar por ninguna, pienso que hay que hacer las dos y que aunque comparten varias cosas son muy diferentes.

Las excursiones se suelen hacer en 2 grupos de 20 personas y se tienen que llevar reservadas desde España vía email. Podéis escribir a cualquiera de estas dos direcciones:
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Si veis que no obtenéis respuesta, insistid, ya que hay veces que a Henry (Capitán Gringo) se le pasa contestar. Para hacer la reserva seguid las indicaciones que se os dan en su Página Web

Una vez hecha la reserva, tendréis que llamar cuando estéis en el hotel para confirmar la hora a la que se os pasará a buscar. No os preocupéis por el teléfono al que llamar ya que Gringo os lo escribirá en el email de confirmación.
En nuestro caso la verdad es que fue muy fluida la cosa. Dos emails sirvieron para tener contratada la excursión.

En esta ocasión fue más fácil localizarle vía telefónica en Bávaro que la anterior vez bastando una sola llamada para dejar confirmadas las dos excursiones aunque la llamada nos depararía una sorpresa. Nosotros teníamos la excursión de Catalinita contratada para el día 27 por lo que llamamos el día 25 para confirmarla y cual fue nuestra sorpresa cuando nos dijo que esa excursión se había cancelado por falta de gente y que si queríamos realizarla el día 26. Nos miramos sin saber bien que hacer y temiendo que nos hiciera un día desastroso como los que había hecho anteriormente finalmente aceptamos.

Para llamar lo podéis hacer desde el teléfono del hotel sin problema alguno. A nosotros la llamada a su móvil nos costo un dollar por lo que no os preocupéis por el precio de la misma. Aprovechad y llamad desde el teléfono del hotel pues os va a salir bastante más económico que si lo hacéis desde vuestro móvil.

El último dato antes de empezar a narrar la excursión no puede ser otro que el precio, éste es de 55 euros o su equivalente en dollares, equivalente el cual dependerá de la tasa de cambio del día. Los niños menores de 12 años pagarán la mitad. A nosotros por ejemplo nos costó 78 dollares la excursión.

Y una vez concluida un poco la introducción, pasaremos a contar nuestra experiencia.

Nosotros teníamos la excursión para el día 27 de Septiembre pero como he explicado anteriormente nos la adelantaron al día 26. Ese día, y previa confirmación telefónica, pasó a recogernos el chofer de Gringo a las 07:15 por la recepción del hotel, cinco minutos más tarde de lo que habíamos acordado, los cuales no van a ningún lado y por gracia el día amanecía soleado y sin luces en el horizonte.

Fuimos los últimos a los que nos recogieron por lo que nos tocó ir separados, uno delante junto Christian ( taxista que el año pasado también nos recogió ) y otro detrás, pero la verdad que nos lo pasamos como enanos viendo todos los paisajes que la República Dominicana nos brindaba la oportunidad de disfrutar.

La furgoneta aunque el mismo modelo que el año pasado había sido renovada por una nueva. En esta ocasión éramos 11 personas las que íbamos dentro y al contrario que la anterior vez no daba sensación alguna de agobio ni de ser pequeña. Una vez acomodados y a ritmo de Bachatta ponemos rumbo a nuestro destino, el río Chavón.

Motorista en Higuey


Nada más emprender el viaje, nos damos cuenta de que las lluvias han hecho estragos en la carretera habiendo lugares por los que es prácticamente imposible circular. Tras atravesar una carretera a la que los dominicanos tienen bautizada como "La Maldición de Tutankamon " por el mal estado del asfalto, los socabones y baches en el suelo llegamos a la comunidad de la Otra Banda la cual nos deja imágenes y paisajes muy bonitos que la otra vez que hicimos la excursión no pudimos contemplar pues al estar en un hotel diferente nos llevaron por un camino distinto. Tras atravesar la comunidad de la Otra Banda llegamos a Higuey, comunidad al igual que la anterior típica de la zona y a través de la cual te empiezas a dar cuenta de la realidad dominicana: carnicerías con la carne colgando a pleno sol, colmados de todos los tipos, peluquerías, farmacias, trabajadores esperando a ser llevados a la obra, niños pequeñitos haciendo autostop para que les lleven a la escuela, motillos con 3 y hasta 4 personas a bordo, autobuses repletos de gente, talleres a reventar de gente arreglando sus motillos, puestos de fruta en los que solo encuentras 3 o 4 tipos de fruta, casitas bajas de 1001 formas pero hasta la más pobre protegida con rejas de todas las formas imaginadas, gente saludando a tu paso, caballos, cebús ( el ganado mayoritario de República Dominicana y el cual fue traído de la India ) , etc ...

 

 

Carnicería en plena calle, Higuey


Es increible ver lo limpios y arregladitos que van los niños a la escuela a pesar de no tener de nada, realmente sorprendente verles a todos con sus uniformes intentando evitar los inevitables charcos de la carretera para llegar impecables a clase.

Niños en Higuey


En Higuey Christian tras santiguarse aprovecha para enseñarnos la Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia la cual destaca por su curioso diseño, nada que ver con lo que uno ha visto anteriormente y la Universidad autónoma de Santo Domingo de la cual es curioso ver su parking el cual está lleno de motillos.

Tras parar en uno de los pocos semáforos de Higuey y ver como unos niños intentan que limpiarnos el coche y que le demos una propina dejamos atrás esta simpática comunidad rumbo a un colmado donde está Henry (Capitán Gringo) para cobrarte el dinero, y donde puedes aprovechar para comprar algo de beber o de comer e ir al baño. Al colmado se llega tras más o menos hora y media de viaje y como consejo os diré que aprovechéis para echaros en él el bronceador pues al Río Chavón se tarda solamente 15 minutos en llegar y luego en la barca puede resultar un poco incómodo el echarse las cremas.

En esta ocasión la conversación con Henry fue un poco más fluida que la primera vez que le conocí comentándome que no estaban teniendo mucho gente este septiembre y que habían tenido que juntar nuestra excursión con una de ciudadanos checos los cuales todo hay que decirlo se comportarían a las mil maravillas.

Tras dejar el colmado en apenas 15 minutos estábamos en el Río Chavón. Allí nos esperaba de nuevo Henry ( no me preguntéis cómo llegó antes de nosotros ... pero lo hizo ).

Capitán Gringo en Río Chavón


Parecía mentira pero por fin estaban allí esperándonos La Mula , Armando y el Viruta con dos potentes fuerabordas que serían nuestras compañeras de viaje.

En esta ocasión nos montamos en la lancha de Armando, la cual presenta dos problemas principalmente: no tiene techo pegando el sol en la cabeza una auténtica barbaridad y su capitán para nuestro gusto es bastante más soso que La Mula pero bueno, en cierta medida nos alegramos de habernos montado en esta lancha pues en ella fuimos todos españoles al contrario que en la de La Mula, en la que iban mitad españoles, mitad checos con su intérprete ( ya me parecía a mí que no veía a La Mula hablando checo ). Este año han incorporado un fotógrafo. bastante pesado por cierto. el cual se dedica a filmar un vídeo de la excursión, que al finalizar puedes adquirir por el "módico" precio de 40 dollares. El DVD te lo mandan al día siguiente a tu hotel junto a un documental de la República Dominicana y un Cd con bachattas, salsa y merengue. Nosotros no lo cogimos pues nos parecía un robo pero quien lo quiera coger que lo hable con él y te sacará en muchas más tomas que de no habérselo dicho.

Río Chavón

Río Chavón


Ya montados en la barca lo primero que hacemos es recorrer toda la desembocadura del Río Chavón el cual es famoso entre otras cosas por haber servido de escenario de alguna de las escenas de la película "Apocalypse Now". El río debido a las lluvias de los anteriores días bajaba bastante sucio pero la verdad que los paisajes que se pueden observar mientras uno lo recorre son realmente impresionantes.

Río Chavón

Río Chavón


Arriba del río se encuentra lo que se conoce como Altos de chavón, una villa de tipo mediterráneo la cual además de albergar casas de gente adinerada como Julio Iglesias es sede de un Centro Cultural, del Museo Arqueológico Nacional, y de la llamada Ciudad de los Artistas.

Altos de Chavón


Tras dejar atrás el Río Chavón ponemos rumbo a la isla de Catalinita pasando por Bayahibe lugar en el que la construcción de hoteles está muy controlada y que presentaba un agua un tanto turbia pues se había trasvasado el sucio agua del río Chavón con el agua del mar creando un aspecto un tanto dantesco.

Pero poco a poco y mientras la lancha conducida por nuestro capitán Armando el panorama empezaba a cambiar viéndose imágenes increíbles. Antes de llegar a Catalinita haríamos una parada en unos bancos de arena en medio de la nada los cuales según nos explicaron se formaron tras el Huracán Georges y en los cuales la profundidad no supera los 30 centímetros. Es fascinante ver como estás rodeado de agua y más agua en la que fácilmente puede haber metros y metros de profundidad y tú estás ahí haciendo pie en el medio del mar.

Bancos de arena

Bancos de arena

Bancos de arena


Una vez habernos echado unas fotitos en los bancos de arena ponemos rumbo a Catalinita una pequeña isla que no supera los 0.22 kilómetros cuadrados y la cual es refugio de una gran variedad de aves costeras migratorias. Hablar de Catalinita es hablar de su cementerio de caracolas, llamadas lambí y que son el reflejo de la actividad de las olas , las praderas donde viven y la pesca que ha sido el uso que históricamente se le ha dado este pequeño territorio insular.

Isla de Catalinita

Isla de Catalinita


La verdad que en Catalinita no estuvimos más de 10 minutos y lo que más nos gustó no fue el cementerio de caracolas sino un banco de arena lleno de gaviotas el cual nos deleitó con una de las vistas mas bonitas que hayamos podido contemplar en la vida.

Banco de arena en Catalinita


Como consejo os diré que os echéis repelente de mosquitos antes de bajar de la lancha pues en el poco tiempo que estuvimos en tierra nos acribillaron a todos los que íbamos. Como es obvio las caracolas no se pueden coger ya que la zona pertenece al Parque del Este, reserva natural protegida.

Cementerio de caracolas en Catalinita

Cementerio de caracolas en Catalinita


De Catalinita pusimos rumbo a Isla Saona, isla que tiene 110 kilómetros cuadrados de superficie y que está separada de tierra por el estrecho de Catuano, donde comeríamos y pasaríamos un par de horas, hasta las 14:30 hora hasta la cual puedes aprovechar para darte un paseo y bajar la comida o bien pegarte un bañito.
Habíamos leído bastantes críticas de la comida de esta excursión pero la verdad que a nosotros sin entusiasmarnos en exceso no nos dejó mal sabor de boca. La comida es tipo buffet y en el puedes tomar spaghetti con tomate, chuletas de ternera, pollo, arroz, ensalada. pan y barra libre de bebidas.

Isla Saona


La playa de Isla Saona no está mal pero sinceramente me quedo con la del Majestic Colonial ya que está llena de gente de los catamaranes que hacen las excursiones con los Touroperadores y llena de piedras.

Isla Saona


De Saona fuimos en esta ocasión a echar de comer a los peces de colores, los cuales se encuentran en una zona relativamente cercana de la orilla en la que se ponen un gran número de gaviotas y pelícanos. Estuvo bastante curioso ver como los peces subían a la superficie a montones a comer los trozos de pan que les tirábamos desde la lancha mientras que las gaviotas y pelícanos andaban al acecho.

Pelícanos en Isla Saona

Peces de colores en Isla Saona

Pelícanos en Isla Saona


Desde esta zona nos dirigimos rumbo a ver las estrellas de mar, contemplando los manglares a lo lejos. Nos llevaron a una zona en la cual estuvimos cerca de cuarto de hora y donde podías bajar al fondo y coger una estrella, subirla a la superficie y sin sacarla del agua ( ya que se mueren) aprovechar para echarte una foto.
La verdad es que si no fuera porque se intentan esconder en el fondo, parecería que están muertas, pero bueno, una experiencia nueva.

Estrella de mar en Isla Saona


De la zona de las estrellas de mar, fuimos a las tan famosas piscinas naturales que son zonas de escasa profundidad pero muy alejadas de la orilla ( parecidas en cierta manera a los bancos de arena que por la mañana habíamos visitado aunque en éstas el agua te llega por la cintura ) en las cuales bajas a bañarte un rato y donde se realiza el bautizo caribeño del ron aunque en esta ocasión no se realizó y no sé muy bien porque aunque por nosotros mucho mejor ya que a mi novia le picó una medusa o algo parecido teniéndola que echar La Mula alcohol para que bajará un poco la infección. En las piscinas estaríamos alrededor de 20 minutos.

Paisaje de Isla Saona

 

Piscinas naturales en Isla Saona

 

Desde este lugar nos llevarían a la última parada de la excursión antes de regresar a la furgonetilla y la cual no era otra que una zona coralina de 3 a 4 metros de profundidad donde se puede practicar snorkel, pudiendo ver cantidad de peces de colores pero que en esta ocasión y al haberse trasvasado el agua del río con la del mar no se pudo llevar a cabo por lo que rápidamente pusimos rumbo a Bayahibe.


Antes de llegar a tierra, pasaron en la barca la gorrilla para recibir una propina y como esta vez íbamos prevenidos no nos pareció tan descabellado y como dice El Viruta " las propinas no son obligatorias pero si necesarias". Echamos un par de dollares y en nada estábamos en tierra.

Ya en tierra vino Henry a preguntarnos por las excursión, cosa que la verdad se agradece, y donde los más necesitados pudieron ir al baño antes de subir a la furgoneta o cambiarse de ropa, aunque no hay que dejar de reconocer que los verdaderos protagonistas, los que se lo trabajan y hacen que la excursión sea lo que es son La Mula y sus ayudantes

Y ya poquita cosa más. En el camino de vuelta casi todo el mundo durmiendo, aunque os aconsejaríamos siempre y cuando vuestro estado os lo permita que no lo hagáis, pues los atardeceres en República Dominicana son sencillamente preciosos. Por suerte fuimos los primeros a los que nos dejaron en el hotel.

Campos de cañas de azúcar

Motorista de Higuey


Para finalizar y a modo de resumen diremos que aunque algo descafeinada, gracias al gran tiempo que nos hizo, a la labor de La Mula y los lugares que visitamos hicieron de ésta una excursión increíble tal y como esperábamos.

 

Excursión Saona - Canto de la playa, con capitán gringo:

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Hacer una excursión a la Isla Saona es, o debería ser, sinónimo tal cual señalábamos el año pasado de hacerla con el Capitán Gringo. Para quien no sepa quien es Gringo, decir que es el dueño, por así llamarlo, de una empresa “ Coligrin Tours ” que organiza excursiones. En concreto oferta dos:

- Catalinita, saona y río Chavón: la que nosotros hicimos este año en primer lugar y que podéis leer AQUÍ
- Saona (canto de la playa) : Esta es la que nosotros hicimos el año pasado y de la cual podéis leer el comentario AQUÍ y que este año hicimos en segundo lugar.

Sobre escoger una u otra, ya queda al gusto de cada uno, yo habiendo hecho las dos ... no me consigo decantar por ninguna, pienso que hay que hacer las dos y que aunque comparten varias cosas son muy diferentes.

Las excursiones se suelen hacer en 2 grupos de 20 personas y se tienen que llevar reservadas desde España vía email. Podéis escribir a cualquiera de estas dos direcciones:
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Si veis que no obtenéis respuesta, insistid, ya que hay veces que a Henry (Capitán Gringo) se le pasa contestar. Para hacer la reserva seguid las indicaciones que se os dan en su Página Web

Una vez hecha la reserva, tendréis que llamar cuando estéis en el hotel para confirmar la hora a la que se os pasará a buscar. No os preocupéis por el teléfono al que llamar ya que Gringo os lo escribirá en el email de confirmación.
En nuestro caso la verdad es que fue muy fluida la cosa. Dos emails sirvieron para tener contratada la excursión.

En esta ocasión fue más fácil localizarle vía telefónica en Bávaro que la anterior vez bastando una sola llamada para dejar confirmadas las dos excursiones, Catalinita para el 26 y Canto de la playa para el 29.

Para llamar lo podéis hacer desde el teléfono del hotel sin problema alguno. A nosotros la llamada a su móvil nos costo un dollar por lo que no os preocupéis por el precio de la misma. Aprovechad y llamad desde el teléfono del hotel pues os va a salir bastante más económico que si lo hacéis desde vuestro móvil.

El último dato antes de empezar a narrar la excursión no puede ser otro que el precio, éste es de 55 euros o su equivalente en dollares, equivalente el cual dependerá de la tasa de cambio del día. Los niños menores de 12 años pagarán la mitad. A nosotros por ejemplo nos costó 80 dollares la excursión, 2 dollares más que la hecha hace 4 días.

Y una vez concluida un poco la introducción, pasaremos a contar nuestra experiencia.

Nosotros teníamos la excursión para el 29 de Septiembre. Ese día, y previa confirmación telefónica, pasó a recogernos de nuevo Christian a las 07:15 por la recepción del hotel, esta vez puntual, tanto que fue él el que nos tuvo que esperar a nosotros. La mañana por desgracia y aunque sin lluvias comenzaba bastante oscuro.

Como el otro día, fuimos los últimos a los que nos recogieron y al contrario que la anterior vez nos pudimos sentar en el sitio que quisimos pues para nuestra sorpresa y acostumbrados a montarnos en la furgoneta llena sólo había 4 personas en su interior, una pareja de uruguayos y dos chicas españolas. Decidimos sentirnos como el día anterior, uno delante junto Christian para ir hablando con él y otro detrás. Si podéis sentaros en estos sitios os lo aconsejo pues se pueden ver unos paisajes increíbles.

Una vez acomodados y a ritmo de Bachatta pusimos rumbo a nuestro destino, el puerto de Bayahibe.

A pesar de haber estado sin llover casi cinco días, pudimos comprobamos que las carreteras seguían igual de mal. Mientras avanzábamos hacia nuestro destino Christian aprovechaba para hablarnos sobre la corrupción de los políticos de República Dominicana y que por donde estábamos yendo ( un camino de tierra lleno de piedras en el que el asfalto brillaba por su ausencia ) era supuestamente una carretera la cual lleva proyectada desde hace mas de 2 años y que con suerte para dentro de 20 se espera que esté terminada.

Tras dejar este camino y atravesar posteriormente la "carretera" bautizada como "La Maldición de Tutankamon " llegamos a la Comunidad de la Otra Banda, toda ella mojada, síntoma, de que una tormenta acababa de pasar por la zona.

Desilusionados con el mal tiempo llegamos a Higuey no sin antes dejar atrás unos paisajes preciosos en los que el verde se alzaba como color predominante. Por gracia el día parecía abrirse y el sol empezaba a alzarse en el horizonte.

 

Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia

 

 

Tráfico de Higuey

 

 

Carretera Dominicana

Mientras las pocas nubes negras que quedaban en el cielo empezaban a disiparse y casi sin darnos cuenta estábamos en el colmado donde como es costumbre hacemos una parada técnica. En esta ocasión Gringo no estaba presente, esperándonos más tarde en el puerto.

Tras diez minutos de parada y haber aprovechado para echarnos crema protectora pusimos rumbo a Bayahibe donde allí estaba Henry, La Mula, El Viruta y Ricky el fotógrafo. Tal y como nos explicó Gringo era la vez en 4 meses que menos gente hacía una excursión, solo éramos 14 personas, 12 españoles y la pareja de uruguayos. Acostumbrados a hacer la excursión con bastante mas gente la verdad que hacerlo con tan poquita se nota y mucho ( para bien quiero decir ).

En esta ocasión todos fuimos en la misma lancha, la techada y de la cual La Mula es capitán. El agua al contrario que el otro día estaba cristalina

Una preciosidad ver esas aguas, ese contraste de azul oscuro con turquesa, esas vistas de la orilla desde dentro del mar… una auténtica gozada que por mucho que uno intente transcribir, es INDESCRIPTIBLE.

 

 

Zona rocosa camino de Isla Saona

 

 

Paisajes de Isla Saona

 

 

Precioso color del mar

 


Antes de llegar al canto de la playa y tras dejar atrás el estrecho de Catuano y a El Viruta en Saona el cual se encargaría de tener las langostas listas a la hora de la comida nos pararon en Mano Juan, un pueblecito de pescadores donde se puede aprovechar para hacer compras, ya que prácticamente lo que te enseñan es eso, la zona de tiendas.

 

"El Viruta" despidiéndose

 

 

Muelle del poblado de Mano Juan

 

Como ya habíamos hecho la excursión una vez íbamos preparados con caramelos para los niños pequeños que hay en la zona los cuales se pusieron la mar de contentos sacando a relucir unas sonrisas indescriptibles una vez que tenían los caramelos en sus manos.

 

Aldeano del poblado de Mano Juan

Cruces en honor a los fallecidos en Mano Juan

Poco más vimos, una iglesia cerrada, el cuartel, la escuela, muchas embarcaciones antiguas y el muelle. Íbamos con la idea de no comprar nada aunque al final acabamos picando y compramos una pulsera. Hay que decir que daba gusto pasear por sus tiendas ya que no te agobian, son realmente amables y te tratan de maravilla. No hubo que regatear mucho, ya que la verdad, se les veía bastante necesitados y no era plan por 2 dollares de estar regateando media hora.

 

 

Calle de tiendas en Mano Juan

Tras la visita al pueblo de pescadores, por fin llegamos al canto de la playa, el auténtico paraíso, esta vez sí con un tiempo fantástico.

El Canto de la Playa
Nada más llegar nos sorprendimos de ver a otro grupo de turistas ( de unas 10 personas ) pues creíamos que hasta la zona solo llegaba el Capitán Gringo pero debe ser que no. Estuvimos por preguntarles como habían llegado hasta allí pero eran alemanes y no se les veía con muchas ganas de intimar por lo que desistimos

 

 

 

El canto de la Playa

Una vez en tierra nos dieron ron de beber, queso, jamón, patatas fritas y chips de plátano para comer. Picamos un poco y nos marchamos a disfrutar de esa playa, de ese mar turquesa, de esa arena coralina ... de ese TODO no sin antes insistirnos dos chicas un tanto pesadas en hacernos un masaje. No recordaba haberlas visto la otra vez que hicimos la excursión y la verdad que no me gustó mucho, pues precisamente la gente si elige ir a una playa de estas características no espera encontrarse con gente dándole la tabarra para que se haga un masaje o trencitas.

 

 

 

El canto de la Playa

 


Además de estas dos chicas hay un hombre que vende cocos y una mujer que vende collares y pulseras.

Del canto de la playa creo que poco se puede decir que no digan las fotos, una playa preciosa donde aprovechamos para hacer un poco de snorkel, pegarnos un tranquilo baño y echarnos fotos de todos los estilos ya que en la isla poco hay además de aguita, palmeras y una casa privada la cual pertenece a un doctor.

 

Casa privada en El Canto de la Playa

 

 

El canto de la playa

 


En ella estuvimos un par de horas y esta vez sí pudimos disfrutarla a lo grande gracias al buen tiempo que hacía.

 

El Canto de la Playa

De este paradisíaco lugar nos fuimos a comer a otra playa de Saona donde habíamos dejado a El Viruta y donde ya se podía ver bastante más gente que en el lugar del que veníamos. Toda ella era de los touroperadores.

 

 

El Canto de la Playa

 


La comida consistió en una langosta, pescado, una patata asada con mayonesa, ensalada, pan y bebida. Decir que en esta ocasión se podía repetir de todo, langosta incluida la cual estaba bastante más sabrosa que la tomamos en la otra excursión.

 

Isla Saona

 


En esta playa estuvimos hasta las 14:30 ( se empieza a comer sobre la 13:00) pudiendo aprovechar el tiempo que te sobra tras comer para darte un paseo y bajar la comida o bien pegarte un bañito. La playa no está mal, pero no tiene nada que ver con el idílico lugar del que se acababa de regresar.

 

Nuestra lancha con "La Mula"

 


Desde esta playa nos dirigimos rumbo a ver las estrellas de mar de nuevo, contemplando los manglares a lo lejos. Al igual que siempre estuvimos cerca de cuarto de hora y en esta ocasión La Mula fue el primero en tirarse a por ellas.

 

"La Mula" con las estrellas de mar

 

De la zona de las estrellas de mar, fuimos a las tan famosas piscinas naturales que como ya explicamos son zonas de escasa profundidad pero muy alejadas de la orilla en las cuales bajas a bañarte un rato y donde se realiza el bautizo caribeño del ron el cual ésta vez si se realizó.

 

Paisaje de Isla Saona

 


Como aún la enfermita se estaba recuperando de las picaduras de medusa decidimos quedarnos arriba, aprovechando para hablar un rato con los capitanes y grabar el bautizo del ron.

 

Vídeo del "Bautizo del ron"

 



Desde este lugar nos llevarían a la última parada de la excursión antes de regresar a la furgonetilla y la cual no era otra que una zona coralina de 3 a 4 metros de profundidad donde se puede practicar snorkel, pudiendo esta vez sí ver cantidad de peces de colores pues el agua estaba cristalina.

Hubo gente de la lancha que se quedó sin bajar pero yo personalmente recomiendo tirarse al agua y ver aunque sea un poquito a través de las gafas de buceo ya que era una auténtica gozada contemplar el paisaje submarino aunque cuidado no tirarse a lo burro pues uno puede darse con las rocas.

 

Peces de colores

 

Como recomendación os aconsejaría que os llevarais vuestro propio equipo de buceo (tubo y gafas al menos) ya que, aunque el capitán Gringo lleva unos cuantos equipos, no me parece muy higiénico meterme en la boca un tubo que a saber quien ha utilizado, pero eso ya es decisión de cada uno.
En esta zona estuvimos escasos 10 minutos, quedándonos con ganas de más, pero ya era hora de volver a la furgoneta.

 

Puerto de Bayahibe

 


Antes de llegar a ella, y como es costumbre pasaron en la barca la gorrilla para recibir una propina y como nos había gustado mucho la manera de enfocar la excursión y nos lo habíamos pasado en grande les dejamos 5 dollares.

 

Puerto de Bayahibe

 


Ya en tierra los más necesitados pudieron ir al baño y cambiarse antes de subir a la furgoneta.

El camino de vuelta nos lo pasamos entero hablando con Christian el cual nos fue contando cosas de su vida, como donde vivía, cual fue su primer servicio en taxi, como es la gente de allí, como hay que actuar en caso de que atropelles a alguno, etc ... una charla realmente agradable e interesante. Por suerte otra vez fuimos los primeros a los que nos dejaron en el hotel. Tras darle una propina a Christian y despedirnos de él, "por fin" estábamos en casita de nuevo.

 

Campos de caña de azúcar

 

 

Carretera Dominicana

 


Para finalizar y a modo de resumen diremos que al contrario que la excursión del otro día esta si que la disfrutamos al 100% pasándolo estupendamente. El hecho de que el tiempo acompañara, de que fuéramos muchos menos y de que La Mula y compañía estuvieran mucho más animados contribuyeron en gran medida a crear un ambiente PERFECTO.

Visita al restaurante "El Pulpo Cojo"

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Tras el buen sabor de boca que nos había dejado el año pasado la visita a la "La Langosta del Caribe" restaurante que posteriormente cerraría , "El Pulpo Cojo " ( restaurante de reciente apertura en la zona conocida como El Cortecito ) se alzaba como la única y gran alternativa para comerse una buena paella o una exquisita langosta sin tener que ir al Capitán Cook.

Pese a no llevar ni un año abierto en Punta Cana eran muchas las buenas opiniones que habíamos leído sobre El Pulpo Cojo por lo que finalmente nos animamos a ir.

El restaurante como ya hemos dicho se encuentra en la zona de El Cortecito justo al lado del Hotel Carabela y es regentado por un Mallorquín, Damián el cual ya tiene experiencia en ésto de la restauración pues anteriormente era dueño de un restaurante en la zona de Cabeza De Toro con idéntico nombre.

Logo de El Pulpo Cojo

El principal problema que se nos presentaba para ir desde el Majestic Colonial era la distancia pues al contrario que el año pasado en el que teníamos El Cortecito al lado éste estábamos bastante alejados por lo que teníamos dos alternativas para ir, bien coger un motoconcho o bien coger un taxi ya que aquí no te recogen en barca como si ocurría el año pasado en La Langosta del Caribe. La primera de las opciones es sin duda la más económica aunque no todo el mundo se aventura a subirse en una motillo con un desconocido sabiendo como se conduce allí y como están las carreteras. Nosotros teníamos claro que iríamos en taxi por lo que desde la recepción del hotel nos pidieron uno el cual no tardó ni 5 minutos en llegar. Una vez sentados en el taxi tocaba negociar el precio. Según lo que habíamos leído un precio bastante justo desde el Majestic Colonial rondaba los 30 dollares I/V por lo que nos fijamos ese precio como tope. Nos empezó pidiendo 40 hasta que le dijimos que 30 dollares o nada. Finalmente y sin demasiadas complicaciones accedió a dejarnoslo en 30 dollares I/V.

En apenas quince - veinte minutos estábamos en la puerta del restaurante. Fijamos la hora de recogida, pagamos la mitad del dinero acordado y nos fuimos para dentro.

Entrada de El Pulpo Cojo

Una vez dentro te das cuenta de que El Pulpo Cojo no es un restaurante sin más sino que en él puedes encontrar un montón de zonas perfectamente diferenciadas las cuales se ajustarán en mayor o en menor medida a lo que uno viene buscando. Podemos encontrar por ejemplo un restaurante abierto, un restaurante cerrado perfectamente climatizado, una sala privada, una barra para tomarse unas Presidente bien fresquitas, un bar chill out, un estanque dividido en dos zonas habiendo en una langostas y en otra tortugas con una pequeño tiburón, una terraza-restaurante a pie de playa la cual nos deja unas vistas impresionantes del mar, una tienda la cual estaba cerrada e incluso un gabinete de un doctor especializado en lo parapsicológico.

Bienvenidos

Restaurante-terraza

Sillones

Piscinas del marisco

Doctor Parapsicológico, Don Diego

Las intalaciones además de amplias combinan a la perfección la modernidad con lo caribeño, alternando de una manera exquisita las pantallas planas con mesas pintadas a mano y demás motivos típicos de la cultura dominicana.

Restaurante cerrado climatizado
Visto un poco el local y tras hablar con uno de los camareros tomamos asiento en una de las mesas que dan al mar ( no confundir con las mesas de la terraza que hay a pie de playa ), lugar con unas vistas estupendas y en el que para nada pasamos calor al contrario de lo que inicialmente pensábamos.

Nuestra mesa

Una vez en la mesa y tras traernos la carta de la cual podréis ver las fotos a continuación para haceros un poco la idea de los precios nos preguntaron que queríamos de beber. Una vez elegidas las bebidas tocaba decidirse por los platos, teníamos claro de que pediríamos un entrante y una paella pero ... ¿ cuáles ? Finalmente nos decantamos por una ración de pulpo a la gallega y una paella de marisco para 2 personas.

1. Aspecto exterior de la carta

2. Entrantes y ensaladas

3. Cremas, sopas y pastas


4. Pescados y mariscos


5. Arroces, paellas y fideuas


6. Carnes


7. Postres

Una vez que nos tomaron nota, cosa que se demoró un ratillo para nuestro gusto y mientras estábamos esperando a que nos trajeran el pulpo apareció Damian el cual tomó asiento en la mesa de al lado junto a 3 personas más. Al verle ocupado decidimos mejor no molestar y saludarle en otra ocasión.

Sin darnos cuenta el pulpo por fin estaba en nuestra mesa acompañado de pan con tomate, aceite y ajito, momento que aprovechamos para pedir unos hielos pues el calor la temperatura del lugar hace que las bebidas se queden calientes prácticamente al momento. El pulpo a la gallega, estupendo tanto de cantidad como sabor, muy bien la verdad.

Una vez terminado el pulpo nos trajeron la paella de la cual hay poco que objetar, muy muy rica y muy muy grande, a duras penas nos la conseguimos terminar. La paella que nosotros habíamos pedido era de mariscos y traía almejas, langostines, camarones, calamares y una especie de pescado parecido al cazón. Decir que hemos comido bastantes paellas en Valencia y la verdad que ésta no les tiene nada que envidiar.

Paella de marisco

Llenos y sin querer nada para el postre pedimos la cuenta. Nos valió como podéis ver en el ticket, 2800 pesos dominicanos ( 86 dollares al cambio ), ni caro, ni barato, simplemente un precio correcto para el servicio ofrecido. Cuidado con el ITBIS (Impuesto sobre la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios ) pues los precios de la carta no lo incluyen y el cual es del 16%.
La cuenta

Una de las cosas que no nos gustó es que aunque en la carta los precios aparecen puestos en dollares y en pesos a la hora de devolverte dinero solo lo hacen en pesos pero bueno ojalá todos los problemas e inconvenientes fueran así.

Una vez comidos y viendo que las tiendas de El Cortecito no pillaba tan cerca como pensábamos decidimos quedarnos en la zona de playa El Pulpo Cojo.

En el área de la playa podemos encontrarnos además de varias palapas y tumbonas para poder echarse la siesta y reposar la comida, un bar con cócteles, zumos y batidos naturales, una zona para darnos un masaje, duchas, vestidores y un área especial habilitada para los más pequeños que hará las delicias de éstos. Pero sin duda la joya de la corona es su terraza-restaurante a pie de playa desde la cual podemos disfrutar de unas vistas inigualables.

Terraza - Mirador

Aspecto de la playa

Cama balinesa
Mientras descansábamos echados bajo una palapa de nuestro último rato en El Pulpo Cojo tuvimos la oportunidad de ver como un hombre trepaba por una palmera de unos 15 metros y bajaba unos cocos, uno espéctaculo único.

Espectáculo

Llegadas las 16:30 ( hora que habíamos fijado con el taxista para recogernos ) y con la incertidumbre de si nos estaría esperando o no dejamos El Pulpo Cojo y nos fuimos para la salida donde por gracia ahí estaba esperando el chaval que nos había traído.

Otros 20 minutos de camino hasta llegar al hotel y a disfrutar de nuestra última tarde en la playita del Majestic Colonial pues al día siguiente por desgracia nos tocaba volar rumbo a España.

Mosquitos - Compras en El Cortecito - Moneda a utilizar - Check Out - Vuelo de vuelta

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Mosquitos:

Al contrario que el año pasado en el Grand Palladium en el que no nos picó ningún mosquito aquí sí que lo hicieron, no de manera excesiva pero si que se dejaban notar por lo que tuvimos que hacer buen uso del bote de Relec extrafuerte y del aparato que funciona por ultrasonidos adquirido en el Coronel Tapioca para que la cosa no fuera a mayores.

Donde más mosquitos suele haber es en las zonas más verdes por lo que si podéis evitar de noche estar mucho tiempo por los jardines mejor. Otro sitio donde también solía haber alguno que otro era en los ascensores y en la luz de la terraza pero vamos, nada exagerado que sea motivo para asustarse.

Tal vez el clima lluvioso de los primeros días y las tormentas que cayeron intermitentemente el resto hicieran mas propicia la llegada de los mosquitos.

Mosquitos

Para concluir el tema mosquitos decir que para la habitación tampoco usábamos ningún aparato. Manteníamos la habitación durante el día fresquita, creando un hábitat poco favorable para su supervivencia (prefieren el calorcito) y el par de ellos que encontramos los matamos con la zapatilla y listo.

De compras:

Este año al no tener El Cortecito al lado pocas eran las alternativas que nos quedaban para comprar algún regalo:

- Las tiendas del hotel: Es la opción menos recomendable pues tienen todas un precio prohibitivo.
- Punta Blanca: Es una plaza artesanal con puestos en los que se puede encontrar cosas de todo tipo como cuadros, ron, collares, pulseras, etc ... la cual se encuentra justo a la salida del hotel.
- Coger un Taxi e ir hasta El Cortecito: La opción más recomendable si no fuera porque el Taxi viene costando alrededor de 30 dollares ida y vuelta.

Como no teníamos en mente comprar nada no fuimos ni a Punta Blanca ni a El Cortecito pero si hubieramos tenido que elegir alguna opción hubieramos elegido la primera básicamente por la comodidad, ya que Punta Blanca está prácticamente al lado del hotel no teniendo uno que gastarse 30 dollares en el taxi para encontrar unos precios prácticamente iguales.

¿ Dollares ? ¿ Euros ? ¿ Pesos ?

Aquí cada uno os contará su experiencia, por eso esto es lo que nosotros haremos. Tras mucho leer, releer y pensar qué hacer a la hora de pagar allí, nosotros decidimos llevar todo el dinero cambiado en dollares desde España.

Dollares

Allí podréis pagar tanto con dollares, euros o pesos dominicanos, aunque pagar con euros no es muy recomendable ya que en muchos lados equiparan el euro al dollar y obviamente, salimos perdiendo.
Por eso nosotros escogimos el dollar para pagarlo todo y olvidarnos de problemas.

Para cambiar el dinero podéis hacerlo aquí en las casas de cambio o en el mismo banco. Nosotros lo pedimos en el banco y en un par de días estaban.

Pedid si os acordáis billetes pequeños, ya que son aquellos con los que os vais a manejar. En caso de no llevar dinero cambiado de casa podéis hacerlo en el aeropuerto, en el propio hotel o bien en alguna de las numerosas casas de cambio que hay en Punta Cana, aunque lo más cómodo bajo nuestro punto de vista es llevarlo ya preparado todo antes de salir de viaje.

El pago con tarjeta es admitido en bastantes mas sitios de los que uno se puede imaginar y al contrario de lo que la gente piensa el cambio que te aplican es bastante favorable alzándose como una magnífica alternativa para aquellos que no quieran llevar dinero en efectivo.

Check out:

Y ya para terminar de hablar de nuestras maravillosas vacaciones comentaremos dos últimos temas, el check-out o salida del hotel y el vuelo de vuelta a casa el cual salía a las 20:10 .

El check-out se tiene que hacer antes de las 12:00 del día en el que te marches, teniendo que dejar en recepción las tarjetas de la habitación y las tarjetas de las toallas. En caso de no entregar alguna de las tarjetas habrá que pagar un dinero ( he buscado el importe por varios sitios pero no lo encuentro, si algún día lo consigo lo actualizaré ) así que guardadlas bien no se os vayan a extraviar.

Para los que vuelan de noche existe lo que se conoce como late check-out, servicio mediante el cual el hotel te deja estar en la habitación hasta las 18:00 de la tarde en vez de hasta las 12:00 y el cual tiene un coste de 40 dollares.

Nosotros cogimos este servicio para así aprovechar la playa hasta última hora, comer, ducharnos tranquilos, vestirnos y bajarnos a tomar nuestro último cóctel en el lobby bar. Para hacerlo con ir la noche de antes con las tarjetas de la habitación para que te las programen es suficiente.

Quien no quiera hacer uso de este servicio decir que el hotel ofrece lo que se conoce como "habitación de cortesía" o lo que es lo mismo, te da la posibilidad de ducharte y cambiarte en los vestuarios que hay en la primera planta.

Ya en la rececepción decir que el check out al contrario que en el Grand Palladium fue de lo más agradable interesándose todo el equipo de recepción por como lo habíamos pasado y despidiéndose efusivamente de nosotros a la vez que aprovechaban para desearnos un buen viaje.

Las maletas hasta que pasa el autobús os las pueden tener guardadas los maleteros. Nosotros como las bajamos directamente desde la habitación estuvimos todo el rato con ellas. No obstante si alguien no quiere "cargar" con ellas decir que podéis llamar por teléfono para que os las pasen a recoger sin coste adicional alguno.

Y esperando a que el autobús de Travelplan hiciera su aparición en el hotel y sin ninguna gana de marcharnos, cosa que ya era inevitable, nos tomamos nuestro último cóctel en el lobby del hotel.

Ricos mojitos

Vuelo de vuelta:


El autobús tras media hora de retraso por fin llegaba al hotel a las 16:40. Una vez arriba última mirada para deleitarnos con el maravilloso lugar en el que habíamos pasado unas vacaciones de ensueño. En esta ocasión sí que iba bastante más gente del Majestic en el autobús, haciendo incluso dos paradas para recoger a más personas, una en el Grand Paradise y otra en el Barceló Premium.

Salida del hotel

Al aeropuerto tardamos media hora en llegar más o menos y al igual que el año pasado la cola que teníamos delante era considerable con la diferencia de que esta vez no éramos los últimos sino que llegaría bastante más gente detrás de nosotros.

Viendo que aún nos quedaba bastante tiempo de espera aprovechamos para embalar las maletas. En caso de que se quiera pagar en dollares son 6. Por el contrario y si se paga en Euros decir que son 5. La verdad que deja bastante que desear el embalado con respecto al del aeropuerto de Barajas, pero siempre mejor algo que nada.

Tras esperar un buen rato y no sin ver antes como mucha gente era colada por personal del aeropuerto a los cuales daban una propina, pagamos los 20 dollares de tasas de salida y entregamos los papeles que habíamos rellenado en el avión. Quien los haya perdido que no se ponga nervioso pues en el aeropuerto te los vuelven a dar.

Cola para facturar

"Por fin" estábamos ante el mostrador de facturación listos para pesar las maletas, las cuales al igual que en la ida no se pasaban ningún kilo lo permitido. Tras ésto nos fuimos a embarcar. Decir que vimos a bastante gente que tuvo que pagar por sobrepeso, por lo que ojito, ya que cada kilo de más son 11 dollares.

Pantallas informativas

Ya en la sala de embarque te esperan las dominicanas con las que te hiciste el primer día la foto para comprarla en caso de que te guste. Dentro, tienes también algunas tiendas y un par de sitios de comida, uno de pizzas y otro de hamburguesas de nombre Wendy y en el que nosotros aprovechamos para tomar algo.

Sala de embarque

Un menú consistente en una bebida, patatas fritas y una hamburguesa de pollo nos valió 8 dollares siendo su relación calidad-precio muy buena.

Nuestro menú

Tras abrirse las puertas de embarque en nada estábamos ante el avión, el mismo que para la ida, un boeing 767 - 300, poco a poco y por desgracia el sueño tocaba a su fin. Ya en el avión y pensando en las 8 horas que nos quedaban de vuelo nos dimos cuenta de que los asientos que nos habían dado se correspondían con los de salidad de emergencia, increible pero cierto, nos habían dado las salidas de emergencia sin haberlo pedido. Os podéis imaginar la cara que se nos quedó,este viaje sin lugar a dudas era el NUESTRO.

Del vuelo poco decir que no se sepa. En esta ocasión nos pusieron de películas " Atrapado en un pirado" y "Superagente 86" . La comida al igual que en la ida, ni bien ni mal, simplemente correcta. De cenar nos dieron pasta con pollo, una mini-ensalada, pan y un bollito de chocolate y de beber agua o refrescos. Después también podías tomar café o té. Además de cenar nos dieron un desayuno consistente en una magdalena, un croissant relleno de jamón y un zumo para beber.

La vuelta a pesar de tardar menos que para la ida y de que nos habían dado los asientos en salida de emergencia nos resultó bastante más larga y pesada. Entre las pocas ganas que teníamos de llegar a casa, el dejar atrás esa estupenda playita,volver al día a día, etc ... se nos hizo pesadísimo pero bueno ,solo era un hasta luego a República Dominicana, un país que engancha con facilidad, tranquilo, seguro y con una gente encantadora; al cual estoy seguro de que volveremos y que siempre nos enseñará algo mas bonito, sorprendente e interesante que la anterior vez. Un hasta luego a República Dominicana y un bienvenido de nuevo a la rutina.

Hasta la próxima